AUTOCONSUMO DE ENERGIA EN LA EDIFICACIÓN EN ESPAÑA

En los últimos tiempos hemos ido viendo que tanto el sector de la edificación, como el de la ingeniería, nos han ido ofreciendo sistemas y productos que dotan a las construcciones de la posibilidad no solo de producir la energía que necesitan para su funcionamiento, sino también de la posibilidad de inyectar el exceso de electricidad generado a la red.

Por otra parte, hemos observado que los proyectos de edificación se proyectan cada vez más teniendo en cuenta la eficiencia energética y la sostenibilidad. Los estudios de arquitectura que trabajamos usando la metodología BIM, poseemos la capacidad de proyectar edificios de consumo nulo desde el inicio hasta el final de su construcción.

A una gran mayoría de personas, esto nos lleva a pensar que desde las administraciones debería existir una normativa que favoreciera el autoconsumo energético en nuestro país, ¿no?.

Pues desgraciadamente no, nuestra realidad es que la factura de la electricidad sigue una trayectoria ascendente aumentando su precio mes a mes. La alternativa para no tener esa dependencia energética sería el autoconsumo de gran parte de la energía que utilizamos en el día a día.

La normativa que regula la situación del autoconsumo en España es el Real Decreto 900/2015, de 9 de octubre. El resumen de la misma sería el siguiente, no existe ningún recargo o peaje para instalaciones de menos de 10kW de potencia, estas instalaciones son principalmente las que se utilizan en proyectos residenciales y que permiten no pagar por todos los kWh que el autoconsumidor consume. Esto parece suficiente, pero, ¿por qué limitar a 10 kW el autoconsumo?

Por poner un simple ejemplo, imaginemos una nave industrial de una PYME que instala una instalación fotovoltaica de 20kW en su cubierta, que le permite autogenerar en torno a un 30% de la electricidad que necesita para su funcionamiento en las jornadas de trabajo, pero que en los días que dicha empresa no está en funcionamiento (y que el sol no se toma días libres) esta instalación sigue produciendo energía y la inyecta en la red eléctrica. Esta supuesta empresa, reduce sus costes en los días que enciende su maquinaría (por lo que la hace más competitiva) y los días que cierra, está ayudando a abastecer el consumo eléctrico común. Esta supuesta empresa en España es ilegal.

Si analizamos la regulación del autoconsumo en Europa y lo transponemos a nuestra empresa imaginaria, en Alemania esta supuesta empresa recibiría una prima por inyectar energía en la red, en Italia sería legal y no pagaría ningún tipo de cargo por la instalación, y en Portugal estaría permitida dado que no alcanzaría el 3% de la potencia total instalada en el país.

La comisión europea ha publicado en un informe en el que dice que “los consumidores o comunidades de consumidores tendrán derecho a producir, almacenar o vender su propia electricidad”. Desde este pequeño estudio de arquitectura BIM concienciado con la eficiencia energética y la sostenibilidad en el sector de la edificación, instamos a las comunidades y al estado a que promuevan las instalaciones de autoconsumo ya que, de otra forma, es retrasar algo que el sentido común de la sociedad acabará reclamando y acabará siendo una realidad.

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